Cine y Valores

Al agua gambas

Título original: 
Les crevettes pailletées
Género: 
Puntuación: 
3

Average: 3 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2019
Fotografía: 
Distribuidora: 
Duración: 
100
Contenido formativo: 
Crítica: 

Matthias Le Goff, nadador francés profesional que está entrenándose para los mundiales de natación, pierde los estribos en una entrevista y, a micrófono abierto, hace un comentario ofensivo para los homosexuales. La federación decide imponerle una sanción ejemplar y le asigna una labor de interés general: deberá entrenar a un equipo de waterpolo, Les crevettes pailletées (‘Las gambas purpurina’), que da el título original al film. La característica del equipo es que está compuesto por homosexuales y que debe prepararse para viajar a Croacia, con el fin de participar en los Gay Games, el acontecimiento deportivo homosexual más importante del mundo.

La película está basada en hechos reales, en el verdadero equipo de waterpolo gay al que pertenecía Cédric Le Gallo, coguionista y codirector, y con el que viajó por el mundo durante 7 años, de torneo en torneo, incluyendo los últimos Gay Games.

Inevitablemente el film nos trae a la memoria la divertida película de Gilles Lellouche El gran baño, que trata también de un pintoresco equipo liderado por dos entrenadoras de tan mal carácter como Le Goff, y que, como él, tienen que preparar a un grupo de inútiles para competir en un campeonato mundial. Como Amanda y Delphine, Le Goff utiliza métodos expeditivos y se muestra, al principio, igualmente incómodo y desbordado ante la incompetencia del equipo. Sin embargo, en calidad están muy lejos una película de otra y, a decir verdad, casi lo único que tienen en común es la piscina, con un entrenador obligado y un equipo de inútiles.

Al agua gambas no pasa de ser una comedia muy floja, que busca hacer reír pero apenas si lo consigue. De hecho, los homosexuales del film aparecen más como unas «locas» que como seres humanos con todo el derecho a que se respete su dignidad y no se les denigre bajo ningún concepto.

La película tiene una clara intención de ideología de género, pero no supone una denuncia de la exclusión social, no abandona en ningún momento el planteamiento festivo. Ahora bien, debajo de ese tono amable hay una carga de profundidad: el heterosexual tiene todo que aprender de ese grupo de homosexuales con transexual incluido. Frente a dos “papás” cariñosos con sus hijos, Matthias está separado, se lleva mal con su exesposa y la hija está a punto de no querer ni verle. Matthias va evolucionando desde el rechazo hasta la admiración y cuando por fin se integra en el grupo, es cuando la hija vuelve a él, porque, gracias a «las gambas», se ha humanizado y ha sabido reorientar su vida. No obstante, cabe la duda de si el mejor medio para favorecer la simpatía sobre la inclusión del colectivo LGTBI es presentar a ese grupo de personajes desgarrados con esas actitudes tan absurdas y reprobables.  

Los actores están bien, pero el guion es flojo y previsible. No faltan tampoco procacidades y sal muy gorda, que resultarán molestas para gran parte del público. Una película totalmente prescindible.