Cine y Valores

La gran seducción

Título original: 
The Grand Seduction
Género: 
Puntuación: 
6

Average: 6 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2013
Dirección: 
Guión: 
Fotografía: 
Distribuidora: 
Duración: 
113
Contenido formativo: 
Crítica: 

Tickel Cove, un pueblecito costero de Canadá, se ha quedado sin pesca, por lo cual sus habitantes se ven obligados a vivir de subsidios. La actividad y la alegría desaparecen, y la vida transcurre monótona y falta de alicientes. Pero llega la gran noticia de que una empresa petrolífera baraja la posibilidad de instalar allí una pequeña fábrica, que supondría trabajo para todos. Sin embargo hay una condición sine qua non, y es que el pueblo tenga un médico residente, cosa altamente improbable, ya que se trata de un sitio pequeño y poco agradable.
Inesperadamente se enteran que un joven doctor deberá pasar unas semanas en el pueblo. Ante ellos se abre, pues, una posibilidad de cumplir las condiciones para recuperar puestos de trabajo, y deciden convertir el pueblo en el lugar ideal para hogar del médico. Así empieza la gran seducción.
Toda la divertida historia se basa en los recursos de la población para convencer al médico de que Tickel Cove es el mejor lugar del mundo para vivir y ejercer su profesión. El entramado de mentiras y falsedades carece de toda maldad, pues sólo busca un bien para el pueblo y no pretende perjudicar a nadie.
Brendan Gleeson lleva a cabo un trabajo soberbio, muy bien secundado por un convincente Taylor Kitsch como el ingenuo médico, un divertido Gordon Pinsent y el resto del elenco. Entre todos consiguen que el espectador se identifique con el drama y el proyecto colectivo de los vecinos, se solidarice con ellos, acepte los engaños como astucias necesarias para alcanzar el bien final y se inquiete cuando parece que se va a descubrir la verdad. Es realmente conmovedor contemplar la unión de una comunidad por alcanzar un objetivo común.
La película encierra, además, una reflexión muy interesante sobre la dignidad del trabajo que permite mantener a la familia, y lo frustrante y amargo que puede llegar a ser el pan que uno no se ha ganado con su esfuerzo. El corrupto que pretende aprovecharse de la situación ofrece un contraste entre el hombre inmoral que busca beneficios rápidos a expensas de otros y la gente buena que aspira a vivir honradamente de su propio trabajo. Pero ni él es capaz de frenar el impulso de esa comunidad en lucha por recobrar su impulso y su actividad.
Hay escenas hilarantes, como cuando el joven doctor pesca el primer pez de su vida. En suma, “La gran seducción” es una opción muy interesante para pasar un rato muy divertido, y salir del cine con buen humor y un tema de reflexión y diálogo sobre la dignidad en el trabajo.