Cine y Valores

Steve McQueen: The Man & Le Mans

Título original: 
Steve McQueen: The Man & Le Mans
Puntuación: 
7

Average: 7 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2015
Fotografía: 
Intérpretes: 
Distribuidora: 
Duración: 
102
Contenido formativo: 
Crítica: 

Documental sobre el legendario actor Steve McQueen y su obsesión por la grabación de “Las 24 horas de Le Mans” (1971), la que él quería fuera la “película definitiva sobre las carreras de coches”. Aunque finalmente el resultado de la película no fue ni de lejos el éxito esperado.
Con la colaboración de Chad McQueen, hijo del actor que, con sólo diez años, estuvo presente en el rodaje, Gabriel Clarke y John McKenna han podido tener acceso a imágenes de archivo, entrevistas inéditas de Steve y testimonios cruciales para conocer lo que supuso ese rodaje, como su primera esposa Neile Adams, su guionista fetiche, Alan Trustman, mecánicos, amigos, etc. Ahora Clarke y McKenna nos ofrecen un documental sobre la película de 1971 y su protagonista, que supera con mucho al original.
Los directores quieren acercarse al hombre que fue Steve McQueen y lo hacen con afecto y respeto, pero no se proponen en absoluto hacer una hagiografía, sino que lo presentan tal cual era, sin escatimar sus rasgos personales más negativos que se mostraron durante aquel rodaje. Vemos a un McQueen de carácter difícil, mujeriego y no ya con afición, sino con auténtica locura por la velocidad. “Cuando estás corriendo –decía, eso es vivir. Todo lo que sucede antes o después es simple espera”. Él, que constantemente desafiaba a la muerte cuando se sentaba al volante de un coche, acabaría falleciendo víctima de un cáncer, con sólo 50 años.
Incluso al profano le despierta interés ese cuadro de las carreras de coches en unos tiempos heroicos, cuando los accidentes eran mucho más probables y peligrosos que actualmente con la Fórmula 1, tal como nosotros la conocemos. Pero los amantes de las competiciones de automovilismo disfrutarán lo indecible con la película, así como aquellos que, 35 años después de su desaparición, siguen admirando al ídolo cinematográfico que fue el irrepetible Steve MacQueen.