Cine y Valores

La niebla y la doncella

Título original: 
La niebla y la doncella
Género: 
Puntuación: 
5

Average: 5 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2017
Dirección: 
Fotografía: 
Música: 
Distribuidora: 
Duración: 
104
Contenido formativo: 
Crítica: 

La niebla y la doncella o el arte de convertir una buena novela de intriga en un guion malogrado.

 

La Gomera, una de las más pequeñas de las siete islas de las Islas Canarias. El cadáver de Iván, un joven tarambana, aparece en el bosque con señales de haber sido degollado. Todas las pruebas parecen incriminar a un político local que, sin embargo, es declarado no culpable. Tres años después, alguien con influencias hace reabrir el caso. El sargento de la Guardia Civil Rubén Bevilacqua y su ayudante, la cabo Virginia Chamorro, son enviados a la isla para iniciar una nueva investigación. Pero nada ni nadie es lo que parece, y «Vila» y «Virgi» tendrán que desentrañar un auténtico jeroglífico para descubrir al asesino que se esconde tras la densa niebla de secretos inconfesables.

La crítica de una película debe basarse en ésta, no en la historia que la inspiró. Pero justamente el problema de La niebla y la doncella procede de la adaptación. Quien haya leído previamente el libro, puede seguir la trama con su imaginación (A pesar de los cambios sustanciales en el desarrollo del argumento). Pero a quien vaya sin conocimiento previo le va a resultar muy difícil enterarse de los detalles que se sugieren ni comprender los giros que va tomando la investigación. Lo único que queda claro es que los solventes miembros de la UCO no cejan en su empeño de encontrar al culpable. De eso va la película a fin de cuentas, ése es el hilo argumental. Y no se pierde en ningún momento. Pero cómo avanza la investigación es un tal  galimatías, una tal maraña de confusión, que acaba por cansar al espectador.

En el film, Vila y Virgi, los conocidos «picoletos», carecen de su característica recia personalidad, quedan totalmente desdibujados en la pantalla. Probablemente sus reflexiones filosóficas y metafísicas no sean apropiadas para un guión cinematográfico, pero no hace falta mucha palabrería para dotar a un personaje de una cierta entidad y no dejarlo reducido a una mera figura plana.  Peor todavía es el caso de Ruth Anglada, que de ser la inquietante clave de la confusión y la intriga de altos vuelos, queda reducida a una joven frívola. La pobreza de unos personajes sin hondura queda paliada en parte por el excelente trabajo del reparto, encabezado por Quim Gutiérrez, como «Vila», Verónica Echegui, en su papel de la cabo Anglada, y Aura Garrido como «Virgi». Todos ellos están extraordinarios.

Si Andrés M. Koppel ha realizado un guion intrincado, confuso y decepcionante, en su faceta de director nos ofrece una factura técnica de gran calidad. La fotografía está muy cuidada y los escenarios son deslumbrantes. La ambientación es excelente y los magníficos planos de niebla en el bosque, en la carretera y en el paisaje de la isla van creando un ambiente de intriga y misterio, que lamentablemente se desaprovecha en el desarrollo de la historia. Lo cierto es que el thriller es sugerente y promete mucho al principio. Engancha, pero no consigue tenerte atrapado hasta el final, el interés va decayendo conforme se va liando la historia de forma incomprensible e insustancial.