Cine y Valores

Helene

Título original: 
Helene
Género: 
Puntuación: 
6

Average: 6 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2020
Dirección: 
Fotografía: 
Música: 
Distribuidora: 
Duración: 
121
Contenido formativo: 
Crítica: 

HABLAN LOS PINCELES

Biopic de la, tal vez, mejor pintora finlandesa de la historia, Helene Schjerfbeck. Un drama ambientado entre los años 1915 y 1923, que ha sido uno de los mayores éxitos del cine nórdico esta temporada. 

Helene vive con su madre Olga en una casona humilde en medio del campo. Combina su trabajo en la casa a las órdenes de su madre con la dedicación a su gran afición y vocación, la pintura. En una sociedad profundamente machista, donde la mujer carece de todo derecho, Helene no se conforma con que los beneficios de sus cuadros deban ser entregados a su hermano Magnus, como marca la costumbre y pretende la madre. Es una rebeldía silenciosa y, sobre todo, dolorida, porque no se siente amada por su familia.

Helene es una persona solitaria, totalmente encerrada en su mundo de arte, aunque sus cuadros no logran venderse. No cuenta con el refugio de la madre ni del hermano, pero sí de su gran amiga y confidente Helena Westermarck, que la visita con frecuencia y con la que mantiene siempre una cálida correspondencia. 

Pero su vida da un giro el día en que se presenta en su casa Gösta Stenman, un marchante de arte, acompañado de su joven socio, Einar Reuter, gran admirador de la pintura de Helene. Stenman llega dispuesto a comprar toda su obra para organizar una exposición retrospectiva en Helsinki. 

Entre Helene y Einar nace una profunda amistad que, de hecho, durará toda su vida. Reuter será, además, el biógrafo de la artista. Por parte de Einar, 15 años menor que la pintora, la relación es un sentimiento limpio y desinteresado de devoción, admiración artística y afecto personal. Pero para ella, el joven Einar ha supuesto quebrar las defensas de la fortaleza de su misantropía, sin alejarla por ello de lo que constituye la totalidad de su vida: pintar. No es raro, pues, que el sentimiento derive en un enamoramiento, que no llega a formularse con palabras, pero se expresa con los pinceles. Por momentos, la película puede parecer lenta, pero es que no estamos ante un film de acción sino de sentimientos, no de diálogos sino de gestos expresivos. 

El guion, de Antti Jokinen y Marko Leino, plantea la trama como para ser plasmada en un taller de pintura y Antti Jokinen, con la cámara, va elaborando cada escena como si compusiera un cuadro animado por un movimiento de travellings. Jokinen juega muy bien con la luz, y los primeros planos de rostros, pinceles y paletas, de una gran belleza, consiguen crear una atmósfera muy acorde con las pinturas de Helene Schjerfbeck. La música influye también en crear ese ambiente, entre elegante y melancólico, en el que flota una sensibilidad artística llena de tristeza y melancolía. El reparto funciona muy bien en su conjunto, aunque destaca con luz propia una magnífica Laura Birn, capaz de dejar traslucir toda la sensibilidad artística de la pintora y el sufrimiento interior que reflexiona en la paleta de colores y brota en silencio a través de los pinceles hasta ser plasmado en lienzos maravillosos. 

Una película recomendable.