Cine y Valores

EL VIEJO ROBLE

Título original: 
The Old Oak
Género: 
Puntuación: 
9

Average: 9 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2023
Dirección: 
Guión: 
Fotografía: 
Música: 
Distribuidora: 
Duración: 
113
Contenido formativo: 
Crítica: 

LA SOLIDARIDAD ES MÁS FUERTE QUE EL EGOÍSMO

Un barrio minero en Durham, una ciudad al nordeste de Inglaterra, a donde llega un grupo de refugiados sirios que han huido de la guerra. La vida no es fácil después que cerraran las minas y los recién llegados no son bien vistos por la mayoría, que piensan que bastantes necesidades y privaciones pasan ellos como para tener que acoger a otros más pobres todavía. 

En una imagen gráfica, vemos a TJ Ballantyne, el propietario de un pub, ‘El viejo roble’ que está a punto de cerrar, con un largo palo en la mano, intentando inútilmente enderezar la última letrea del letrero, que ya no resiste el paso del tiempo y la falta de mantenimiento. Pero de todos modos TJ no solo no forma parte de esa mayoría que se sienten invadidos y molestos, sino que está dispuesto a solidarizarse con ellos. Y el conflicto estalla en el barrio. ‘Conflicto’ de egoísmos, miedos y cerrazones, y ‘conflicto’ de iniciativas, amor y solidaridad.

El problema de Siria ha perdido actualidad en la opinión pública a medida que otros problemas han ido aflorando, como la invasión de Ucrania por parte del ejército de Putin o los atentados de Hamas y la respuesta de Israel. La película de Loach enfoca el problema desde la realidad de las familias que han debido huir dejando atrás amores, recuerdos y cuanto tenían, solo para encontrar un rinconcito de paz en el que poder sobrevivir. Pero no es una fábula social maniqueísta, pues también hay comprensión para esa gente, ahogada por el paro y la pobreza, que sienten que ya no pueden soportar más peso sobre sus espaldas. 

Con mucho acierto, el director aplica una visión optimista sobre el hombre, capaz de las mejores cosas cuando va el corazón por delante. Una hermosa amistad nacerá entre TJ y Yara, una joven siria con una emblemática cámara de fotos en ristre, para captar la realidad del entorno, tan violenta a veces como para destrozarla, y tan generosa otras como para recomponerla. Las imágenes fotográficas que ambos guardan celosamente guardan recuerdos del pasado de sus pueblos y unos pueden aprender de la historia de otros. 

La joven Yara es la fuerza, la resiliencia para encajar los embates de la vida y seguir adelante, confiando en el hombre y en el valor de la familia, la de la sangre y la de la comunidad. TJ es la nostalgia de un pasado mejor y el cansancio de una vida desgastada, pero todavía capaz de creer y de luchar por el otro y por un mundo mejor, más fraternal y solidario.  De ese sentimiento amistoso van a brotar el valor y las iniciativas para poder vivir juntos a pesar de la pobreza generalizada y del miedo al otro desconocido. 

El pub ‘El viejo roble’ funciona como un microcosmos, el escenario de cualquier grupo humano, buenos algunos integrantes, detestables otros, cobardes o indiferentes unos cuantos, valientes los demás. Pero finalmente el bien se impondrá, porque es posible una humanidad mejor.   

Ken Loach, con sus ya 87 a cuestas, ha anunciado que esta película, vigésimo novena de su producción, será probablemente la última. En ella mantiene su estilo personal de reivindicación social, pero, en este caso, no parte de una ideología política, sino de una idea de hombre como ser social, que solo halla su propia verdad en las relaciones de amor y generosidad con los seres de su entorno. Cuando esto falla, todo es padecimiento y soledad. A TJ lo salvó una vez una perrita, que le dio un motivo para vivir porque decidió cuidarla; a él y al Viejo roble, los han salvado ahora un grupo de refugiados que necesitaban formar parte de una comunidad que los sintiera como hermanos. 

La película está muy bien realizada, con un guion magnífico de Paul Laverty y un trabajo actoral extraordinario. Si finalmente se convirtiera en el testamento de Ken Loach, nos habría dejado un grandísimo legado.

Una película imprescindible.