Cine y Valores

LLENOS DE GRACIA

Título original: 
LLENOS DE GRACIA
Género: 
Puntuación: 
5

Average: 5 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2022
Dirección: 
Fotografía: 
Distribuidora: 
Duración: 
109
Contenido formativo: 
Crítica: 

TODO POR EL FÚTBOL

El Parral es un orfanato regentado por religiosas en el que un grupo de chicos preadolescentes deben pasar el verano porque no tienen familiares que se hagan cargo de ellos. Allí llega la hermana Marina para hacerse cargo de los muchachos durante el período estival. Son chicos desarraigados, que no tienen nada que perder (“¿Nos van a castigar sin vacaciones?, ironizan), para los que las vacaciones son la época que les provoca un mayor sentimiento de injusticia, obligados cómo están a permanecer allí encerrados, mientras sus compañeros van a disfrutar de esos días con sus familias.

El mal recibimiento a la recién llegada y el trato que los internos dispensan ala bondadosa son Angelines, además de la misma estética de la película, nos evocan Los chicos del coro (2004). Al igual que en la película de Christophe Barratier, el denostado Clément Matthieu acabó transformando las expectativas de los internos del centro Fond de l'Étang, sor Marina será el revulsivo para que los muchachos de El Parral encuentren un estímulo y una ilusión por los que luchar y, sobre todo, salgan de su marasmo desesperanzado y adquieran confianza en sí mismos y en su futuro. Las similitudes entre uno y otro film no van más allá. Lamentablemente.

La película está inspirada en la historia real del futbolista hispano-caboverdiano Valdo Lopes Rocha, Roberto Bueso no logra dotar de entidad personal a ninguno de los personajes, como tampoco presenta el alcance del afecto filial que se creó entre sor Marina y el pequeño Valdo, que tan decisivo sería para que sus capacidades encontraran un cauce de desarrollo. Los personajes son planos, de tal modo que todo el relato se queda limitado a acciones y situaciones más o menos cómicas (algunas meramente de relleno, no aportan nada a la trama).

Carmen Machi es capaz de sacar adelante cualquier personaje y convertirlo en divertido por muy mal perfilado que esté en el guion. Todos los actores, incluidos los chicos, hacen un buen trabajo. Lo que falla es el guion. No hubiera sido tan difícil dar algún viso de realismo a la vida de una comunidad de religiosas. No se las ve rezar en ningún momento, todo se limita a una rápida mirada cómplice de sor Marina al crucifijo. Pero no solo no se recrea el ambiente de la comunidad, sino que las referencias eclesiales son todas igual de absurdas. El vicario es un personaje patético, por no hablar de la ceremonia de la primera comunión de los niños. Está tan mal planteada que ni tan siquiera resulta irreverente. Es sencillamente una tontuna llena de torpeza.

El resultado es una película floja, que solo el saber hacer de Carmen Machi, Paula Usero y el resto del elenco, con unos chavales geniales, consiguen convertir en un producto digerible.

Hubiera podido ser una película familiar divertida y recomendable, pero no ha pasado del intento.