Cine y Valores

Ojalá estuviera aquí

Título original: 
Wish I Was Here
Género: 
Puntuación: 
6

Average: 6 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2014
Dirección: 
Fotografía: 
Música: 
Distribuidora: 
Duración: 
120
Contenido formativo: 
Crítica: 

Aidan Bloom, casado y padre de dos hijos, persigue tan denodada como infructuosamente el sueño de ser actor. El sostenimiento de la familia depende totalmente de su esposa, excepto de los gastos de escolarización de los niños en una buena escuela privada judía, de los que se hace cargo su padre. Pero al abuelo le diagnostican un cáncer y no puede seguir pagando el colegio. Como no quieren de ningún modo que vayan a la escuela pública, su mujer y él deciden que el mismo Aidan les de clases en casa para que no pierdan el curso.
De momento la vida de Aidan cambia radicalmente y tiene que asumir una serie de responsabilidades que antes eludía: atender a su padre, recomponer las relaciones entre su hermano, su padre y él mismo, conocer a sus hijos y ocuparse de su educación, seguir buscando su oportunidad como actor, enterarse de que su mujer no tiene la vida tan satisfactoria como él creía. En suma, se tiene que replantear su vida y debe dejar de ser el eterno adolescente.
Las interpretaciones son correctas y la película tiene algunas reflexiones muy interesantes, sobre lo difícil que es ser padre, la necesidad del perdón, el valor de los lazos familiares, la fuerza del amor, las creencias religiosas, el miedo al vacío detrás de la muerte… Tiene también algunas escenas conmovedoras, como cuando la nieta le regala al abuelo agonizante unas gafas de soldador, para que la luz del cielo no le deslumbre y pueda fácilmente encontrar a la abuela que lo estará esperando. Pero otros momentos son gratuitamente groseros. El conjunto es, pues, desigual, y las dos horas de duración se acaban haciendo eternas.