Cine y Valores

BUSCANDO A COQUE

Título original: 
BUSCANDO A COQUE
Puntuación: 
6

Average: 6 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2024
Fotografía: 
Música: 
Distribuidora: 
Duración: 
98
Contenido formativo: 
Crítica: 

EL AMOR ES MUY VALIOSO Y MUY EXIGENTE  

César y Teresa llevan 17 años de casados, se quieren mucho y son felices. Hasta que un día, en la locura de una noche, ella conoce a Coque Malla, el gran ídolo de César desde la adolescencia, y se acuesta con él. Se lo confiesa a su marido para que no haya entre ellos la sombra de una mentira (fijémonos bien en el término, no la sombra de una infidelidad, sino de una mentira), porque siempre han sido sinceros y se lo han contado todo. César no sabe ni cómo reaccionar, ya que se trata de una infidelidad de su mujer pero nada menos que con su propio mito venerado. De tal modo que se siente traicionado por los dos. Es verdad que Coque Malla no lo conoce, pero él, César, es un fan devoto y considera que no merecía esa humillación. Así que decide seguir los pasos del cantante hasta Miami para hablar con él y hacerle saber que no está bien que se acueste con las parejas de sus fans. 

Hasta ahí, una comedia ligera, sin demasiadas pretensiones, con un guion bien elaborado, aunque a veces, de tan repetitivo y previsible, pierde interés, con algunos momentos en que roza la chabacanería, pero tampoco demasiado y, sobre todo, con una actuación espectacular por parte de Hugo Silva y Alexandra Jiménez, bien secundados por Coque Malla. Si nos limitáramos al hilo argumental de la película, poco más podríamos decir.

Sin embargo, si tomamos una cierta distancia y nos situamos en perspectiva, veremos en la pantalla, «como en un espejo», una realidad muy frecuente en nuestros días, una con las consecuencias que de ella se derivan.

César y Teresa se quieren y, al cabo de tantos años, constituyen un referente para la gente de su entorno, como pareja sólida, de los pocos que no se separan. Pero olvidaron que el amor no es solo un sentimiento sino algo infinitamente más grande, que supera con mucho la realidad del hombre. El amor es muy valioso y, por lo mismo, es también muy exigente, hay que esforzarse en crearlo todos los días, en comprometerse totalmente en el bien y la felicidad del amado. César y Teresa se quedaron en la mera superficie. 

Algo en su interior, quería prolongar ese amor en otras vidas, pero decidieron de común acuerdo, sofocar ese instinto paternal y maternal y, para ello, para canalizar su impulso natural optaron por tener un perro (al que, por otra parte, le pusieron por nombre Coque, en honor del ídolo del César). Luego, cuando la infidelidad y toda la aventura subsiguiente les hace detenerse para pensar qué deben hacer, se dan cuenta de que, en el fondo, ese deseo sordo de tener un hijo sigue ahí, pero ya han perdido la ocasión... y el recurso del perro también les falla, pues tienen que cambiarle el nombre. Bastante patético todo.

Teresa ha cometido una infidelidad y se lo confiesa abiertamente a su marido con un tímido «lo siento». Para ser perdonado, hay que confesar la culpa con verdadero arrepentimiento, asumiendo las consecuencias y poniendo todos los medios posibles para resarcir al agraviado. Pero sus disculpas tienen poca entidad. Plantea que «solo es sexo, y tampoco tiene tanta importancia». La dicotomía cuerpo / alma, insostenible desde ningún punto de vista, lleva a una frivolización y degradación de la vida personal. El ser humano no tiene cuerpo, como algo ajeno a su Yo superior,es corpóreo, en el cuerpo se expresa todo el ser personal. Además, todo lo que se le ocurre a Teresa, no es reparar, sino igualar la ofensa, y le plantea que él también se acueste con otra mujer. Más patético todavía.

Esa pareja tenía todo para ser feliz y vivir un amor profundo y estable en el tiempo, pero contrariaron a su propia naturaleza: el amor, para ser de calidad y constante en el tiempo, exige donación personal, entrega generosa y compromiso mutuo. Trivializar los sentimientos y los afectos, aunque al principio puede dar la sensación de libertad para librarse de ataduras y compromisos, al final desequilibra a la persona y la deja sin salida.

Con esta clave se comprende todo el desarrollo de la trama, incluido el final. Una película bastante insulsa, pero que supone una material muy bueno para una reflexión y un cinefórum.