Cine y Valores

Un seductor a la francesa

Título original: 
Le retour du héros
Género: 
Puntuación: 
6

Average: 6 (1 vote)

Publico recomendado: 
País: 
Año: 
2018
Dirección: 
Fotografía: 
Distribuidora: 
Duración: 
90
Contenido formativo: 
Crítica: 

PÍCARO Y DON JUAN

Francia, 1809. El capitán Neuville, apuesto y elegante, acaba de pedir la mano de la inocente Pauline, la hija pequeña de los acaudalados señores Beaugrand. Pero, en el curso de la misma ceremonia de petición de mano, es llamado a combatir en el frente de Austria, a las órdenes de Napoleón. Su prometida se queda rota de dolor, pero con la esperanza de que regrese pronto para casarse con ella y con la ilusión de las cartas que su amado le ha prometido no dejará de escribirle cada día. Sin embargo, las cartas no llegan, los días pasan y Pauline languidece hasta que se llega a temer por su vida. Entonces su hermana Elisabeth decide convertirse en una suerte de Cyrano de Bergerac e inicia una correspondencia con tintes poéticos en la que pone en la pluma de Neuville un sinnúmero de aventuras heroicas y apasionadas profesiones de amor. Pero el Neuville real acaba por regresar, convertido en un pordiosero, un desertor cobarde, un galopín dispuesto a todo por sobrevivir. Entonces, el «capitán» y Elisabeth, que se desprecian profundamente, deben asociarse para mantener la farsa y no lastimar a Pauline. Pero él no está dispuesto a dejar de sacar todo el provecho a la leyenda que se ha creado sobre él y ella quiere que desaparezca a cualquier precio de sus vidas.

Los dos personajes ­-Neuville y Elisabeth- hacen avanzar la tensión cómica de esta amable comedia francesa, con un guion perfectamente escrito, trufado de escenas hilarantes. Dujardin y Mélanie están soberbios en esa graciosa guerra de sexos entre una feminista fina y divertida frente al machismo de un desvergonzado petulante; él, patán pero conmovedor (en el fondo no es mala persona), ella brillante e irascible. El resto del elenco cumple perfectamente, con una mención especial a Noémie Merlant, la delicada Pauline, y a Evelyne Buyle como la expresiva Madame Beaugrand. No se trata de una película histórica sino de una comedia muy divertida en la que se llevan trajes de época, con un final que sintetiza toda la comicidad de la cinta. Un buena propuesta para pasar un buen rato.